
En el Estadio Morumbi, Boca empató 1-1 contra el Sao Paulo y clasificó a las semifinales de la Copa Sudamericana.
"El Xeneize" se plantó con mucha personalidad y concentración en Brasil.
En la primera mitad, el conjunto azul y oro optó por una presión coordinada y muy sincronizada cerca de los receptores rivales. En consecuencia, la tenencia del "Tricolor Paulista" era inocua, lenta, previsible, cada movimiento era muy anunciado y el equipo caía fácilmente en las imprecisiones, lo que impacientó al público en más de una ocasión. La única situación nítida fue un cabezazo de Gustavo Santana que el colombiano Álvaro Montero manoteó y pegó en el travesaño.
El equipo brasileño cambió la cara para el complemento, tenia más ímpetu y al menos inquietaba. Boca no la pasaba bien, pero aprovechó un error en la marca del fondo paulista y Leandro Lozano le pegó fuertísimo para vencerle las manos a Rafael. Un offside milimétrico le privó del descuento a los paulistas. Los dirigidos por "El Vasco" Arruabarrena seguían con la misma intensidad y disciplina defensiva para cerrarle los caminos al Sao Paulo, que tras tanto insistir encontró el descuento a balón detenido con un cabezazo de Domingos Duarte y acorraló a su adversario en los últimos minutos, pero no pudo convertir.
Boca está entre los 4 mejores de la competencia, instancia donde lo espera otro equipo brasileño: el Vasco Da Gama.



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