
En el Monumental José Fierro, y bajo un diluvio, River le ganó 2-1 a Atlético de Tucumán.
El partido dió una radiografía clara desde el inicio: "El Decano" se posicionó con un 4-5-1 bien marcado con el objetivo de partir de la cobertura de espacios, mientras que el conjunto millonario optaba por la paciencia y un juego más elaborado. Los tucumanos estaban ejecutando muy bien su plan de juego hasta que Franco Nicola vio la tarjeta roja por una durísima entrada sobre Lucas Martínez Quarta. A mediados del primer tiempo, una gran jugada de pases finalizó en gol del joven Tobias Andrada. El equipo de Leonardo Ponzio controló pelota, juego y territorio durante un largo tramo, pero pecó de eficacia en zona de definición para liquidar el resultado, es decir, que Atlético de Tucumán estaba en partido, además el ingreso de Alexis Canelo le aportó más presencia ofensiva. De hecho, el ex futbolista de Lanús estrelló un remate en el palo, situación que dió el envión para el posterior empate: vino un centro de Lautaro Godoy y el paraguayo Cléver Ferreira metió un cabezazo al fondo de la red. River volvió a la carga, y en tiempo adicionado, Juan Cruz Meza se armó un jugadón individual y la pelota le quedó a un Lucas Beltrán que no pudo rematar, pero sí pudo hacerlo Thiago Almada, que convirtió para darle un triunfazo magnífico a su equipo.
River sumó su tercera victoria consecutiva en el torneo, lo hizo en una cancha que siempre le es muy esquiva y se acomodó en los playoffs.



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